Sales, bebes, duermes, y resaca. Te levantas con resaca, y sólo
buscas aguas. Así, la botellita de agua se hace parte de tu mano.
Pero, ¿qué pasaría si fueras un pez?
Imagina ser un pez, estar en el océano, y quedar con
el amigo pez payaso, el amigo pez lenguado... e iros de copas, y terminar
bebiendo vodka como agua, y nunca mejor dicho.
Pero lo sentimos, si te reencarnas en pez, no podrás
beber vodka, ni nada de alcohol, porque si al siguiente día tienes resaca y
sólo buscas agua, aunque estés rodeado de ese líquido transparente y tan
apetecible en esos momentos, aparte de la sed que padecen los peces algunas
veces, le tendrás que sumar eso de “tan cerca y a la vez tan lejos”. Porque
tener sed, con resaca y seguir teniendo sed por mucho que bebas, no tiene solución amigo pez, y es que los peces aun viviendo en el mar, pueden padecer sed.



